El 4 de diciembre pudimos "tachar" varias cosas de nuestra particular lista. En primer lugar, un servidor se quitó el mono de coche y estuvo unas 6 horas conduciendo un Megane (el cual no sabía ni arrancar). Visitamos una nueva ciudad de Suecia (Gotemburgo), realizamos patinaje sobre hielo, probamos kebab de reno, etc.
El viaje comenzó por la mañana temprano y el coche estaba formado por 5 españoles: Dastis de copiloto (cumplió su función bastante bien en la ida, pero en la vuelta no paraba de "partir leña"), atrás Patri, Guille y Jaime y yo al volante. El viaje fue plácido dado que lo amenicé con un CD recopilatorio de los grandes temas del pasado y presente, pudimos ver de cerca el lago Vättern que volvió a sorprendernos y tras unas 3 o 3 horas y media llegamos a Gotemburgo.
La ciudad nos desilusionó un poco, ya que es una de las más conocidas en Suecia pero no fue gran cosa. El tiempo tampoco acompañó, ya que buen parte de la mañana estuvo lloviendo. Visitamos el puerto, el típico museo de cultura sueca y después de comer en el McDonalds fuimos al primer mercado navideño. El mercado tenía muchos tipos de dulces típicos suecos, vino caliente, queso, etc. Dimos una vuelta por allí y luego subimos a un mirador tras unos 192 peldaños. Aquí os dejo algunas imágenes de las vistas desde el mirador y del resto del viaje hasta llegar al mercado navideño de Liseberg.
Pusimos rumbo a Liseberg para terminar con nuestra estancia en Gotemburgo. Liseberg es uno de los mercados navideños más grandes de Suecia y posiblemente de Europa. Está situado en un parque de atracciones que abre durante el verano, y durante el invierno utilizan el lugar para montar un enorme mercado navideño. El sitio era ídilico y estaba todo decorado con un ambiente muy navideño: millones de luces, un árbol de navidad inmenso, una pista de patinaje, cientos de puestos de comida, tómbolas (donde tras algunos intentos gané un queso), tiendas para comprar regalos, etc. De lo más curioso del mercado fue probar un kebab con carne de reno (fuimos unos asesinos ya que cada kebab que nos comíamos un niño se quedaba sin regalos, así a ojo) pero es una vez en la vida y había que probarlo. Estaba bastante bueno por cierto. Aquí os dejo algunas fotos del mercado, un saludo a tod@s y feliz año nuevo!!





























