viernes, 16 de septiembre de 2011

Vuelta a Linköping después de una semana en España...

Mañana hará una semana de mi vuelta a Linköping. La semana pasada estuve en España por motivos académicos, más específicamente, por Física...No tengo muy claro el aprobado, pero esperaré a ver que pasa. La verdad es que la semana en España no fue todo lo buena como me imaginé antes de ir, pero incluso con eso, fue una buena semana, donde volví a reencontrarme con mis amigos. En esta última semana en Linköping están empezando a bajar las temperaturas (esta noche vamos a estar a 4 Cº). Esta semana no ha sido muy interesante en cuanto a fiestas o eventos se refiere, ya que hemos tenido que ponernos al día con las asignaturas, porque entre la semana de estudio y la semana de exámenes hemos perdido las dos primeras semanas de Universidad en Linköping, que al ser los exámenes por bimestres, es como si hubiéramos perdido un mes de clase...
Entre las curiosidades de clase destacar que los edificios son enormes (perdimos unos 20 minutos en encontrar una clase, un edificio solo es más grande que la facultad de Granada), que unos profesores tienen más paciencia que otros (el de Arquitectura de Computadores nos ha invitado amablemente a pensarnos qué estamos haciendo con nuestra vida y si deberíamos seguir en su asignatura aunque la profesora de Microwave Engineering, después de haber visto que no tenemos ni idea por el tiempo perdido, nos ha ayudado mucho), que el comedor del edificio donde tenemos las prácticas de Arquitectura de Computadores se llama textualmente "Java" (hay mucho friki suelto...) y un largo de etcéteras. Aunque sólo llevo 3 semanas de Erasmus, estoy empezando a ver sucesos que superan todo lo que la física se ha empeñado en edificar...
Pensaba que era imposible, pero he visto a una persona congelar un potaje, para ser más exactos he visto a Jorge (quién si no...) y todo fue debido a que según él "no tengo mucho cálculo todavía ya que es el primer año fuera de casa y pensé que con un kilo de judías tendría para un táper o dos (al final han sido cerca de 10 y no se le ha ocurrido otra cosa que congelarlos) aunque al final parece ser que voy a tener que estar una semana comiendo e invitando a gente a comer judías". Lamentablemente no tengo aquí la foto del "trofeo", pero conociéndolo, seguro que me depara muchas más "sorpresas" y podré capturarlas para la posteridad.
P.D: La semana que viene es mi cumple, ya he pasado por un cumple en España y otro en Francia, a ver como se da el primer cumple en Suecia. Un abrazo!!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Un antes y un después de usar la maquinilla de pelar...

Antes de venir ya escuché que era bastante caro ir a una peluquería en Linköping y supongo que en Suecia en general. El pelado puede rondar los 25 o 30 euros, por lo que decidí traerme una maquinilla de pelar. El martes 30 de Agosto (fecha para el recuerdo), me dispuse a iniciar mi corte de pelo (digamos sin haber visto una maquinilla en mi vida) solo, ya que el bastardo de Jorge prefirió estarse en el ordenador que venir a ayudarme. Para los que estéis habituados a la maquinilla de pelar sabréis que lleva como una guía en la cuál puedes aumentar o reducir el número al que te vas a pelar. Yo puse el mayor número, 21 mm. Empecé a pelarme sin ningún resultado, ya que tenía demasiado pelo y era un número demasiado grande. No sé por qué, tal vez porque no haya visto una maquinilla antes en mi vida, decidí quitarle la guía y por arte de magia pensé, que una vez quitada, si variabas los números iban a salir cuchillas de la nada para hacer que el corte de pelo sea mayor o menor. Resumiendo, que el segundo corte me lo hice sin guía, es decir, como una maquinilla de pelar de toda la vida, tipo la que utilizan las mujeres para depilarse. El lado derecho de mi cabeza empezó a relucir cual espejo...Entre aterrado,nervioso y a la vez, con un poco de risa por lo que acaba de hacer, llamé al "amigo" de Jorge, que cuando le dije literalmente que "me había rapao", esta vez sí, decidió venir a ayudarme. Cuando me vio empezó a reirse compulsivamente. Estuvimos un rato intentando evitar lo inevitable y, finalmente, me decanté por volver a los orígenes donde jugaba al fútbol en el ferial con mi tío y me pelé al 0. Aquí os dejo las imágenes: