viernes, 2 de septiembre de 2011

Un antes y un después de usar la maquinilla de pelar...

Antes de venir ya escuché que era bastante caro ir a una peluquería en Linköping y supongo que en Suecia en general. El pelado puede rondar los 25 o 30 euros, por lo que decidí traerme una maquinilla de pelar. El martes 30 de Agosto (fecha para el recuerdo), me dispuse a iniciar mi corte de pelo (digamos sin haber visto una maquinilla en mi vida) solo, ya que el bastardo de Jorge prefirió estarse en el ordenador que venir a ayudarme. Para los que estéis habituados a la maquinilla de pelar sabréis que lleva como una guía en la cuál puedes aumentar o reducir el número al que te vas a pelar. Yo puse el mayor número, 21 mm. Empecé a pelarme sin ningún resultado, ya que tenía demasiado pelo y era un número demasiado grande. No sé por qué, tal vez porque no haya visto una maquinilla antes en mi vida, decidí quitarle la guía y por arte de magia pensé, que una vez quitada, si variabas los números iban a salir cuchillas de la nada para hacer que el corte de pelo sea mayor o menor. Resumiendo, que el segundo corte me lo hice sin guía, es decir, como una maquinilla de pelar de toda la vida, tipo la que utilizan las mujeres para depilarse. El lado derecho de mi cabeza empezó a relucir cual espejo...Entre aterrado,nervioso y a la vez, con un poco de risa por lo que acaba de hacer, llamé al "amigo" de Jorge, que cuando le dije literalmente que "me había rapao", esta vez sí, decidió venir a ayudarme. Cuando me vio empezó a reirse compulsivamente. Estuvimos un rato intentando evitar lo inevitable y, finalmente, me decanté por volver a los orígenes donde jugaba al fútbol en el ferial con mi tío y me pelé al 0. Aquí os dejo las imágenes:





1 comentario:

  1. Maldita sea¡¡¡como te ha traicionado la maquinilla,pero un Fuentes siempre encuentra soluciones incluso en las situaciones más adversas¡¡¡El nuevo "Ronaldo sueco" jajaja

    ResponderEliminar